¿Cuándo surgió el primer submarino? De Drebbel al Nautilus
Actualizado: septiembre de 2026.
Imagínate encerrarte en una embarcación de madera cubierta de piel, hundirte bajo las aguas del río Támesis y confiar en que unos remos que atraviesan el casco sin dejar entrar demasiada agua te permitan regresar a la superficie.
Algo parecido ocurrió hace unos cuatro siglos.
La historia del submarino no comenzó con los enormes buques nucleares que hoy pueden permanecer largos periodos bajo el océano. Empezó con máquinas experimentales que intentaban resolver una pregunta aparentemente sencilla:
¿cómo construir un barco capaz de navegar debajo del agua?
Entonces, ¿cuál fue el primer submarino?
Depende de lo que entendamos por “submarino”.
A lo largo de la historia podemos encontrar varios candidatos: el primer diseño conocido, uno de los primeros sumergibles navegables, el primero utilizado en combate, el primero con propulsión mecánica o el primer submarino nuclear.
Por eso no existe una sola fecha que explique toda la historia.
Uno de los puntos de partida más importantes se encuentra a comienzos del siglo XVII.
1620: el extraño submarino de Cornelius Drebbel
El neerlandés Cornelius Drebbel, inventor al servicio de la corte inglesa, construyó alrededor de 1620 una embarcación sumergible que suele aparecer entre los primeros submarinos navegables documentados.
Las descripciones históricas hablan de una estructura de madera recubierta de cuero engrasado para hacerla resistente al agua.
La embarcación se impulsaba mediante remos que atravesaban aberturas especialmente selladas.
Drebbel realizó pruebas en el río Támesis, en Londres.
Aunque aquella máquina estaba lejísimos de lo que hoy llamaríamos un submarino moderno, demostró algo extraordinario para su época:
una embarcación tripulada podía desplazarse bajo el agua y regresar a la superficie.
Pero la idea de navegar bajo el agua era todavía más antigua
Drebbel no fue el primero en imaginarlo.
Siglos antes existían relatos, ideas y dispositivos relacionados con permanecer debajo del agua.
Durante el Renacimiento aparecieron también diseños conceptuales de embarcaciones sumergibles.
El gran problema no era imaginar un barco submarino.
Era conseguir que funcionara.
Los problemas que había que resolver
Construir un submarino obliga a solucionar simultáneamente varios problemas difíciles:
- evitar que entre agua;
- resistir la presión;
- sumergirse de manera controlada;
- volver a la superficie;
- respirar dentro;
- orientarse sin ver el exterior;
- impulsarse bajo el agua.
Resolverlos requirió siglos de experimentación.
1776: el Turtle y la guerra bajo el agua
Durante la Guerra de Independencia de Estados Unidos apareció otra máquina extraordinaria: el Turtle, diseñado por David Bushnell.
Era una pequeña embarcación para una sola persona que se movía mediante mecanismos accionados manualmente.
En 1776 fue utilizado en un intento de ataque contra un buque británico.
La operación no consiguió destruir el objetivo, pero pasó a la historia como uno de los primeros intentos documentados de utilizar una embarcación sumergible en combate.
El submarino dejó de ser solamente una curiosidad
Durante el siglo XIX, la Revolución Industrial proporcionó materiales, motores y técnicas de fabricación que permitieron construir máquinas cada vez más sofisticadas.
Los inventores experimentaron con vapor, electricidad, aire comprimido y diferentes sistemas de propulsión.
El submarino comenzó lentamente a transformarse de experimento excéntrico en una tecnología con posibilidades reales.
1863: aparece Le Plongeur
Uno de los grandes pasos llegó en Francia con Le Plongeur, botado en 1863.
A diferencia de los antiguos diseños movidos directamente por la fuerza humana, utilizaba un motor alimentado por aire comprimido.
Esto lo convirtió en uno de los primeros submarinos con propulsión mecánica que no dependía de la fuerza muscular de sus tripulantes.
Sin embargo, todavía existían enormes dificultades para controlar adecuadamente la navegación bajo el agua.
El problema fundamental: respirar y moverse
Los primeros submarinos podían sumergirse, pero permanecer mucho tiempo bajo el agua era otra cuestión.
Los motores de combustión necesitan aire.
Las personas también.
Durante décadas, la solución práctica consistió en combinar dos sistemas: motores para navegar en superficie y baterías eléctricas para hacerlo sumergidos.
De ahí surgieron los submarinos diésel-eléctricos.
John Philip Holland y el submarino moderno
A finales del siglo XIX, el inventor John Philip Holland desarrolló embarcaciones que reunían varias características que terminarían definiendo al submarino moderno.
Su Holland VI fue adquirido por la Marina de Estados Unidos y comisionado en 1900 como USS Holland.
Contaba con motor de gasolina para navegar en superficie y motor eléctrico para desplazarse bajo el agua.
El principio de combinar motores de combustión y electricidad marcaría buena parte de la historia posterior del submarino convencional.
La Primera Guerra Mundial cambió todo
El submarino adquirió una importancia militar enorme durante la Primera Guerra Mundial.
Alemania utilizó sus U-boats para atacar las rutas marítimas y el transporte de suministros de sus adversarios.
La palabra alemana U-Boot es una abreviatura de Unterseeboot, literalmente “barco submarino”.
El éxito de estas embarcaciones demostró que un submarino podía afectar no sólo una batalla naval, sino el comercio y abastecimiento de países enteros.
Los submarinos de aquella época no vivían permanentemente sumergidos
Ésta es una diferencia importante respecto a la imagen que tenemos hoy.
Los submarinos de las guerras mundiales pasaban buena parte de su tiempo navegando en superficie.
Se sumergían principalmente para atacar, escapar o evitar ser detectados.
Bajo el agua, las baterías limitaban su velocidad y autonomía.
La Segunda Guerra Mundial aceleró su evolución
Durante la Segunda Guerra Mundial los submarinos adquirieron nuevamente un papel fundamental.
Mejoraron los motores, baterías, torpedos, sistemas de detección, navegación y diseño de los cascos.
Los U-boats alemanes protagonizaron la Batalla del Atlántico mientras submarinos estadounidenses tuvieron una enorme importancia en la guerra del Pacífico.
Pero seguía existiendo una limitación:
tarde o temprano había que regresar cerca de la superficie.
El snorkel ayudó, pero no solucionó todo
El desarrollo del snorkel permitió que determinados submarinos diésel pudieran operar sus motores permaneciendo a poca profundidad.
Un tubo sobresalía sobre la superficie para tomar aire y expulsar gases.
Era una mejora importante, pero la embarcación seguía dependiendo del aire exterior.
Para conseguir un submarino capaz de permanecer realmente bajo el agua durante periodos mucho mayores hacía falta otra fuente de energía.
La respuesta fue la energía nuclear
Un reactor nuclear no necesita oxígeno atmosférico para producir energía.
Eso cambió radicalmente el concepto del submarino.
La autonomía dejó de estar determinada principalmente por combustible o baterías y pasó a depender mucho más de factores como provisiones, mantenimiento y resistencia de la tripulación.
1954: nace el USS Nautilus
El USS Nautilus (SSN-571) fue el primer submarino de propulsión nuclear del mundo.
Fue botado en enero de 1954 y comisionado por la Marina de Estados Unidos el 30 de septiembre de ese mismo año.
Pero existe un pequeño detalle que suele contarse mal.
El Nautilus no realizó su primera navegación con propulsión nuclear en 1954.
Eso ocurrió el 17 de enero de 1955.
Ese día transmitió el célebre mensaje:
“Underway on nuclear power”.
Es decir: navegando con energía nuclear.
1958: el Nautilus pasa bajo el Polo Norte
Tres años después ocurrió otro acontecimiento histórico.
El 3 de agosto de 1958, el Nautilus se convirtió en el primer submarino en alcanzar geográficamente el Polo Norte navegando sumergido bajo el hielo.
La hazaña demostró de forma espectacular lo que la propulsión nuclear había cambiado.
Una región que anteriormente representaba una barrera para la navegación podía atravesarse por debajo.
¿Cómo consigue un submarino hundirse sin caer al fondo?
La clave está en controlar su flotabilidad.
Los submarinos poseen tanques de lastre que pueden llenarse de agua para aumentar el peso de la embarcación y permitir que se sumerja.
Para regresar a la superficie, el agua puede ser expulsada de esos tanques mediante aire comprimido.
Además, superficies de control permiten modificar la profundidad y dirección mientras el submarino está en movimiento.
El principio parece sencillo.
Ejecutarlo con precisión a cientos de metros bajo el mar no lo es.
¿Qué tan profundo puede bajar un submarino?
No existe una sola respuesta.
Depende de su diseño, materiales y misión.
Además, las profundidades máximas operativas de muchos submarinos militares modernos no se hacen públicas con precisión.
A medida que una embarcación desciende, aumenta la presión ejercida por el agua.
Por eso el casco resistente es una de las partes fundamentales de su construcción.
¿Cómo saben dónde están si no pueden ver?
Un submarino moderno utiliza numerosos sistemas de navegación y sensores.
El sonar permite detectar objetos mediante sonido y puede utilizarse de forma activa o pasiva.
El sonar activo emite una señal y analiza su eco.
El pasivo simplemente escucha.
Para un submarino militar que intenta permanecer oculto, escuchar sin emitir señales puede ser fundamental.
¿Todos los submarinos actuales son nucleares?
No.
Los submarinos convencionales continúan existiendo y han evolucionado considerablemente.
Algunos incorporan sistemas conocidos como propulsión independiente del aire o AIP, que permiten permanecer sumergidos durante más tiempo sin depender exclusivamente de las baterías tradicionales.
Además, las nuevas generaciones de baterías están aumentando las capacidades de algunos diseños convencionales.
Submarino y sumergible tampoco son exactamente lo mismo
En el lenguaje cotidiano utilizamos ambos términos indistintamente, pero técnicamente puede hacerse una distinción.
Un submarino está diseñado para operar de manera autónoma durante periodos prolongados.
Muchos sumergibles, en cambio, dependen de un barco de apoyo para transportarlos, lanzarlos, recuperarlos o abastecerlos.
Los pequeños vehículos utilizados para investigación científica y exploración de grandes profundidades suelen entrar en esta segunda categoría.
Cuatro siglos de evolución
Si ponemos lado a lado la embarcación de Drebbel y un submarino nuclear moderno, cuesta creer que pertenezcan a la misma familia tecnológica.
Uno era esencialmente una estructura de madera impermeabilizada movida por fuerza humana.
El otro puede disponer de reactor nuclear, sonar, navegación inercial, sistemas electrónicos y capacidad para recorrer enormes distancias bajo el océano.
Pero ambos intentan resolver el mismo problema:
permitir que seres humanos naveguen por un mundo en el que naturalmente no pueden respirar.
Entonces, ¿cuándo surgió realmente el primer submarino?
Si buscamos uno de los primeros submarinos tripulados y navegables documentados, debemos regresar a los experimentos de Cornelius Drebbel alrededor de 1620.
Pero si preguntamos por el submarino moderno, la respuesta requiere recorrer varios siglos:
- c. 1620: Drebbel demuestra una embarcación sumergible navegable.
- 1776: el Turtle participa en uno de los primeros intentos de ataque submarino.
- 1863: Le Plongeur representa un gran paso hacia la propulsión mecánica.
- 1900: el USS Holland entra al servicio de la Marina estadounidense.
- 1914-1945: las guerras mundiales aceleran enormemente el desarrollo del submarino militar.
- 1954: el USS Nautilus es comisionado.
- 1955: comienza a navegar con propulsión nuclear.
- 1958: cruza sumergido bajo el Polo Norte.
El submarino, por tanto, no fue realmente inventado una sola vez.
Fue inventándose durante siglos.
Fuentes y referencias
Para esta actualización se consultó documentación histórica de la Marina de Estados Unidos y del Naval History and Heritage Command sobre el USS Nautilus, el desarrollo de los primeros submarinos y la evolución de la navegación submarina.
Entrada publicada originalmente en Pulso Digital en 2008. Revisada y reconstruida en septiembre de 2026.