"Ella" no sabía lo que es un blog, ni falta que le hace. Hay mayores preocupaciones en esta vida.

Del mismo modo que garabatear en un Moleskine no le convierte a uno en Matisse, Picasso o Hemingway, el hecho de tener un blog no es, en sí mismo, marca alguna de virtud o valor personal añadido.

Razones para un escribir un diario web las hay numerosas y diversas, aunque la cardinalidad del conjunto se reduce bastante al hacer la intersección con las razones para leerlo. El resto queda fuera del interés público, y dentro del ámbito más subjetivo y personal.