Una teoría nueva propuesta por integrantes del Museo de las Rocosas en Bozeman, Montana - y publicada en la revista Nature - Propone que el T-rex utilizaba sus poderosa mandíbula para arrancarle la cabeza a los triceratops - ya muertos -, y así aprovechar los nutrientes de sus cuellos.
Siempre leo lo que me envían... de antemano te agradezco tu comentario. :D