Son dos tipos diferentes de larvas que crecen en las pencas de los agaves mexicanos. El gusano blanco es la larva de una mariposa; frito y condimentado se ha convertido en una botana tan popular en el mundo que su precio supera catorce veces al del filete de res. El gusano rojo, o chinicuil, es la larva de una polilla que infecta las pencas de maguey horadando las superficies para penetrarlas. Es de menor calidad que el gusano blanco, pero es común tostarlo y molerlo para salsas o guacamole. Los verdaderos conocedores del mezcal consideran absurda la costumbre de agregarle este insecto.