Entradas

Mostrando entradas de mayo, 2026

Sobres de revelado fotográfico: cuando había que esperar para ver las fotos

Imagen
Hubo un tiempo en que tomar una fotografía no terminaba al presionar el disparador. Había que terminar el rollo, llevarlo a revelar y esperar para descubrir qué habíamos fotografiado realmente. Después llegaba uno de estos sobres. Dentro venían las copias impresas, los negativos y, según el laboratorio, formularios para solicitar reimpresiones o ampliaciones. Los nueve sobres que conservo y muestro aquí pertenecen a distintos establecimientos y momentos de la fotografía de consumo. Alguna vez fueron simples empaques. Hoy son pequeños documentos de una tecnología, una industria y una costumbre cotidiana que prácticamente desaparecieron con la fotografía digital. Sobre de Farmacias Benavides con servicio Kodak Express. Además de guardar las fotografías, incluía espacios para identificar negativos, reimpresiones y ampliaciones. Cuando no podíamos ver la foto inmediatamente La fotografía con película obligaba a esperar. Después de tomar una imagen no había pantall...

Revista QUO: El especial de Extraterrestres y la ciencia del número de Marzo de 2006

Imagen
La edición de marzo de 2006 de la revista QUO destaca por una de sus portadas más reconocibles: el análisis sobre la vida alienígena. Más allá del impacto visual, este ejemplar integra una curaduría de temas que definen la línea editorial de la publicación. En este video recorremos sus páginas para analizar: Informe Especial: Las probabilidades de vida extraterrestre bajo la lupa científica. Microfauna: Un vistazo a los organismos que habitan en los espacios cotidianos. 101 Datos: Una recopilación de hechos curiosos e información indispensable. Secciones de salud y tecnología: Artículos sobre hipocondría y avances en astrofísica. Un documento visual para quienes buscan contenidos de divulgación y diseño editorial especializado.

El bosque de Burkittsville y la estética del miedo analógico

Imagen
 La película que convenció al mundo de que tres jóvenes habían muerto realmente en los bosques de Maryland no tenía efectos especiales; tenía una cámara de video casera y mucha angustia real. En 1999, The Blair Witch Project no llegó a los cines como una ficción, sino como un reporte policial filtrado que olía a tierra mojada y a miedo crudo. Ese experimento de 60 mil dólares terminó recaudando casi 250 millones, una proporción de ganancias que pondría a sudar frío a cualquier banquero de Wall Street. Sin embargo, el éxito masivo fue también su condena. Durante las décadas siguientes, la franquicia fue manoseada por directores que no entendían que el terror no estaba en el diseño del monstruo, sino en no ver absolutamente nada mientras la cámara se movía de forma errática. Ahora, el panorama cambia drásticamente. Lionsgate y Blumhouse han anunciado que la nueva entrega contará con el regreso de los creativos originales de Haxan Films. Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, los arquitecto...