Acerca de Pulso Digital
Curiosidad, cultura y tecnología con memoria.
Pulso Digital nació en 2007 por una razón bastante sencilla: quería tener un lugar propio en Internet donde escribir y publicar las cosas que me parecían interesantes.
Con los años eso terminó convirtiéndose en miles de entradas sobre tecnología, ciencia, historia, fotografía, cine, cultura, curiosidades, Internet, libros, humor y muchos otros temas que fueron apareciendo por el camino.
Un blog sin un solo tema
Nunca se me dio demasiado bien aquello de elegir un nicho y no salir de él.
Pulso Digital siempre ha funcionado más como una colección de intereses: algo que encuentro, algo que investigo, algo que recuerdo, algo que quiero aprender o simplemente algo que creo que vale la pena compartir.
Eso explica por qué aquí pueden convivir una historia sobre tecnología con una fotografía antigua, una curiosidad científica, una película, un documento, una guía práctica o alguna rareza encontrada en Internet.
Casi dos décadas de archivo
Pulso Digital también se ha convertido, sin haberlo planeado, en un archivo de Internet.
Muchas de sus publicaciones fueron escritas cuando la web era bastante diferente. Algunos servicios desaparecieron, otros cambiaron por completo y ciertas cosas que alguna vez parecieron nuevas hoy forman parte de la historia digital.
Por eso no quiero borrar todo lo viejo sólo porque tenga años.
Estoy revisando el archivo entrada por entrada: corrigiendo enlaces, mejorando textos, recuperando imágenes, actualizando aquello que todavía es útil y conservando el contexto histórico cuando eso resulta más interesante que fingir que el tiempo no pasó.
Pulso Digital hoy
Esta nueva etapa combina ese archivo con publicaciones nuevas.
La idea es sencilla: encontrar cosas que merezcan unos minutos de tu tiempo, explicarlas bien y mantener un sitio al que todavía tenga sentido entrar directamente, sin depender únicamente de lo que decida mostrar un algoritmo.
También quiero que Pulso Digital vuelva a ser un proyecto sostenible. Eso significa trabajar mejor el sitio, recuperar lectores y aprovechar formas razonables de monetización, sin convertir cada página en una excusa para vender algo.
¿Por qué sigo teniendo un blog?
Porque me gusta escribir.
Porque todavía encuentro cosas que quiero compartir.
Porque después de tantos años sigo creyendo que vale la pena tener un espacio propio en Internet.
Porque quiero que lo que ya está aquí no desaparezca bajo miles de publicaciones olvidadas.
Porque quiero encontrar nuevos lectores.
Y sí, porque también quiero comprobar si un blog independiente todavía puede convertirse en un proyecto rentable.
Pero hay una respuesta mucho más corta que ya escribí hace años y que sigue funcionando:
Porque me da la gana.
¿Quieres participar?
Si encontraste un error, quieres sugerir un tema, tienes material interesante, una idea de colaboración o una propuesta comercial, puedes escribirme desde Contacto y colaboraciones.
Y si sólo quieres recorrer el archivo, prueba Sorpréndeme. Después de tantos años, ni yo sé siempre a dónde te va a mandar.