Frank Miller, El rey sin corona de los cómics nos platica cómo su ciudad de pecadores invadirá el séptimo arte.


Autor: Mario P. Székely, desde San Diego, California
Fuente: Conozca más, Junio 2005, página 32

Si los habitantes en Sin City tuvieran la capacidad, escupirían tinta para mostrar su disgusto ante la vida. Esto y mucha pudredumbre más es resultado de la retorcida imaginación de Miller, autor que saltó a la fama tras reinventar el género de superhéroes con The Dark Knight Returns, obra fundamental para entender la psique de Batman. No obstante, es en 2005 cuando se hará justicia. ¿Un premio más? No, simplemente la pantalla grande retratará a sus personajes. Cómodamente sentado, pero sin dejar de lado la mirada retadora, Frank nos habla sobre la adaptación de Sin City a cargo de Robert Rodríguez (El Mariachi, Del crepúsculo al amanecer, Spy Kids), quien tomó los cuentos de El adiós difícil, El asesinato del gran gordo y El bastardo amarillo para hacer un filme no apto para todas las conciencias.

¿Por qué aceptaste que Robert Rodríguez se encargara de llevar a la pantalla Sin City, uno de tus bebés más preciados?

Llevaba decenas de ofrecimientos por parte de Hollywood para adaptarla al cine, incluso en algún momento me llegó a llamar la atención que alguien como el animador Bruce Timm (creador de la serie Batman: la serie animada) pudiera hacer algo con mis historias. La verdad es que estaba muy preocupado porque algún productor cambiara el desenlace de los argumentos de Sin City y les diera un final feliz. Luego llegó un día Robert a mi puerta y me comentó que deseaba invitarme a ser codirector de la adaptación; me dijo que usaría tecnología digital y respetaría mis decisiones creativas. Accedí a tomar un avión a Austin, Texas, y observar una prueba de filmación. Con lo que me topé fue con el primer día de rodaje. Los actores Josh Hartnett y Marley Shelton estaban realizando el segmento de El cliente siempre tiene la razón y quedé impresionado con la ambición del proyecto.
Hubo un momento en que la membresía de Robert al Sindicato de Directores estuvo en verdadero peligro.

Lo que sucede es que él vivió todo el tiempo la filosofía que reza que Hollywood siempre se maravilla con el arte de un libro o cómic y luego al adaptarlo elimina lo bueno que supuestamente le había llamado la atención antes. Así que me pidió que compartiéramos la silla. Existió un momento en que su sindicato lo amenazó con expulsarlo, porque son raros los casos de codirección. Yo le dije que no se preocupara, que me dejara sólo asistir al set de filmación. Finalmente todo se resolvió y sí pudimos dirigir ambos.

¿Qué nos puedes decir de la participación de Bruce Willis, Mickey Rourke y la amazona Jessica Alba?
A Bruce lo invitó Robert después de presentarle el segmento de créditos iniciales con su nombre. Willis quedó atrapado con la manera de filmar en blanco y negro y algunos brochazos de color. A Rourke le llamó la atención la idea de ser un tipo rudo, de la calle, con un estilo muy particular para hablar. Y Jessica, ¿qué puedo decirte? Su personaje de Nancy Callahan es el ángel y símbolo de Sin City. Al principio, ella llegó pensando que Nancy era sólo una desnudista, pero le expliqué que toda persona que se le acerca cree que encontrará a una mujer triste, entonces descubre que es alguien honesto con una bondad angelical.

¿Cómo creas la geografía de Sin City?

Basin City, que es el verdadero nombre de mi locación, es una combinación de Nueva York, donde viví hace 14 años, y Los Ángeles, donde habitaba cuando comencé a escribir la serie, esta última responde un poco al por qué se ven ocasionalmente palmeras. Ahora que vivo en Hell's Kitchen en la Gran Manzana, puedes esperar toparte con más corredores en la calle.

¿Qué autores han influido en tu obra?

Definitivamente la mayor influencia se desprende de Mickey Spillane, pero los aspectos más sútiles provienen del trabajo de los escritores James M. Cain, Raymond Chandler y Dashiell Hammett, quien creó un lugar llamado Poisonville en su novela Red Harvest que es muy semejante a Sin City en su tamaño pequeño y moralidad corruptible.

Algo que resalta mucho en Sin City es el grupo de prostitutas que toman la ley bajo sus propios términos.

Sin City es la gente, no los edificios. Dicho esto, el lugar llamado Old Town es el espacio que han tomado para ellas; es una ciudad dentro de una ciudad. La policía no va ahí. No molestan a las chicas y ellas no les disparan. Todos se entienden entre ellos. Años atrás hubo una revolución, cuando las prostitutas se unieron y mataron a todos los 'padrotes'. Desde entonces ellas se mandan a sí mismas. Gail (Rosario Dawson) es su comandante. Es la más veterana y ha escalado posiciones por sus méritos y fuerza de carácter. Otra chica del Old Town es la misteriosa Miho (Devon Aoki), experta en artes marciales y sedienta de sangre que usa espadas de samurái y ocasionalmente juguetea con cuchillos mefistos de ninja con efectos devastadores para personas como Jackie Boy (Benicio del Toro).

¿Cómo reaccionaste cuando el director Quentin Tarantino decidió dirigir un segmento de tu obra?

No estaba planeado. Él llegó al set de rodaje para saludar a Robert y conocer la tecnología digital. Inmediatamente dijo que quería dirigir un fragmento. Todo esto fue más que extraño. Es increíble ver cómo estos artistas se emocionaron con el proyecto.

Sin City se estrenará en agosto.
ELEMENTOS VISUALES
RECUADRO LATERAL DERECHO
'PECADOS Y PECADORES'
'Obras indispensables para entender a Miller.'
Lista de portadas e imágenes impresas:
Batman: The Dark Knight Returns
100 Bullets
Sin City
The Daredevil Chronicles
Mefisto In Onyx

CORRECCIONES AL ORIGINAL
FE DE ERRORES
Parrafo 8: "100 Bullets" → La serie de cómic 100 Bullets no fue creada por Frank Miller, sino por Brian Azzarello y Eduardo Risso. Se incluye erróneamente en el recuadro de obras indispensables para entender a Miller.

ACTUALIZACION AL DIA DE HOY
La película Sin City se estrenó en cines en 2005 dirigida por Robert Rodriguez y Frank Miller, contando con Quentin Tarantino como director invitado especial para una escena. La disputa con el Director's Guild of America (DGA) llevó a Robert Rodriguez a renunciar al gremio para poder acreditar a Frank Miller como codirector. Años después, en 2014, la dupla volvió a dirigir la secuela Sin City: A Dame to Kill For. Bruce Willis murió de disfasia/demencia frontotemporal y se retiró de la actuación en 2022.

CONTEXTO HISTORICO
Este artículo se publicó a mediados de 2005, una época marcada por el auge de las tecnologías de pantalla verde en el cine digital y el inicio de las adaptaciones modernas de cómics para adultos. En ese momento, la intervención de directores independientes como Robert Rodriguez y Quentin Tarantino redefinió la estética del cine de cómics.