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¿Se puede morir de miedo?

Al parecer, este insólito fenómeno sucede con mayor frecuencia de lo que cabria esperarse, especialmente ante catástrofes y otras situaciones de extremo peligro. Mientras que el temor ordinario actúa sobre el sistema nervioso parasimpático, provocando una serie de reacciones fisiológicas bien conocidas, el miedo mortal afecta al simpático, provocando una inervación brusca del corazón, con una tetanización cardíaca irreversible. Cuando un mamífero se enfrenta a una seria amenaza, todos sus sentidos se disparan automáticamente, con el fin de reunir la máxima información posible sobre la misma, que le permita hacerla frente. Pero, a veces se activan complejos encefálicos vecinos, conjunto de células llamadas secundarias, cuya utilidad precisa aún no se conoce y que permanecen inactivas mientras los otros sentidos funcionan normalmente. Ante un terror desmedido o una cólera muy intensa, se bloquean todas las sensaciones y, pese a ello, se percibe el peligro con una agudeza superior a...

¿Cuándo aparecieron los océanos?

Hasta principios del siglo XX se pensaba que los océanos empezaron a formarse una vez que la Tierra se enfrió lo suficiente como para que el agua se condensara. De esta forma, el vapor de agua de la atmósfera caliente pasó a un estado liquido y comenzó a llover. Durante años, el planeta entero se vio envuelto en una especie de diluvio universal de un agua hirviendo que acabó por inundar las cuencas de la accidentada superficie. Nada más lejos de la realidad. Según los expertos, la Tierra recién formada no tenía atmósfera y mucho menos océanos. Por el contrario, si había agua, pero ésta estaba combinada con las sustancias de las rocas que formaban la parte sólida de nuestro planeta. Debido a la acción de la gravedad, la porción sólida se fue empaquetando y compactando, lo que provocó un aumento de la temperatura en su interior. Esto ocasionó que el agua y ciertos gases abandonaran de forma violenta la roca madre, provocando enormes cataclismos. Durante millones de años, no cayó un...

¿Se puede respirar el agua?

Quien haya tenido ocasión de ver la pelicula Abbys, del director James Cameron, habrá podido comprobar que el actor principal, al descender a grandes profundidades, respira un líquido rico en oxígeno, en concreto una emulsión oxigenada de fluorocarbono, que encharca totalmente sus pulmones. Esta idea, que parece sólo de ciencia-ficción, desde el punto de vista científico no es del todo descabellada. La inmersión a grandes profundidades puede acarrear serias complicaciones para los buceadores, como son la narcolisis -cuyos efectos sobre el sistema nervioso son parecidos a la intoxicación etílica- y los peligros ligados a la descompresión. Esta se manifiesta cuando la transición rápida de una presión fuerte a otra débil expone al submarinista a una embolia gaseosa, caracterizada por la formación de burbujas de gas en la sangre y otros tejidos. Estas pompas pueden obstruir de forma peligrosa los capilares. Los científicos, para salvar estas barreras fisiológicas, siempre han soñ...

¿Los pandas no son osos?

Desde que la especie fuera descubierta en 1869 por el misionero padre David, los zoólogos no se han puesto de acuerdo para encuadrar a los pandas gigantes en determinada familia de mamíferos. Los años posteriores a su hallazgo fueron considerados como osos, pero un detallado estudio puso de manifiesto que los pandas poseían unas características únicas. Gran parte de los biólogos coincidieron en encuadrarlos dentro de los prociónidos, junto a coatíes, pandas rojos y otros carnívoros de tamaño medio y cola prensil. Otros científicos vieron que los pandas tampoco tenían características similares a aquéllos, propugnando la creación de una nueva familia, la de los ailuropódidos. Su nombre científico, Ailuropodus melanoleucos, alude a sus principales características: significa pies de gato blanco y negro. De todas formas, recientes investigaciones han demostrado que los pandas gigantes, a pesar de poseer hábitos propios, se encuentran estrechamente emparentados con los osos.

¿Se puede engañar a un detector de mentiras?

Las máquinas detectoras de mentiras graban tres tipos de señales vitales: presión sanguínea, grado de sudoración y ritmo de respiración. Cuando se somete a una persona a una prueba con el detector, se le van haciendo preguntas y se graban las variaciones en sus funciones vitales. En el cuestionario se intercalan preguntas de control, para diferenciar las respuestas que se dan con miedo o con culpa. Son del tipo: ¿su nombre es Pepe Pérez? ¿Ha robado algo en su niñez? Se supone que el individuo responderá a la primera sin miedo porque es verdad, mientras que la segunda le causará cierta perturbación, si es que ha cometido una pequeña fechoría de niño. Conforme aumenta el número de preguntas de control, se puede ir elaborando un perfil de las reacciones que surgen ante la mentira. Para engañar a un detector, como hace Catherine Tramell, protagonista de la película Instinto Básico, podríamos intentar ofrecer un perfil plano, sin emociones que puedan delatarnos. Otro método consis...

¿Qué pasaría si miraras directamente al sol durante un eclipse?

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Probablemente habrás oído que mirar al sol es perjudicial para los ojos, y el motivo por el que lo has oído es que quienes miran al sol pueden quedar ciegos. Veamos por qué. De niño, tal vez realizaras un experimento que consistía en prender fuego a una hoja de papel utilizando los rayos solares y una lupa. La luz del sol es tan potente que si la concentras con una lente de aumento, puedes provocar un incendio. Pues bien, en el ojo tienes una lente. Si miras al sol, dicha lente concentra un punto de luz solar en la retina y la quema. En efecto, la luz es tan intensa que mata las células de la retina. Lo que sucede con los eclipses solares es que son fenómenos extremadamente raros. Sin ir más lejos, en Norteamérica, los ciudadanos deberán esperar hasta el año 2017 para poder contemplar el próximo eclipse de sol (será un eclipse total desde la costa oeste de Oregón hasta la costa este de Carolina del Sur). Dado que se producen muy de vez en cuando, todo el mundo desea verlos, y...

¿Pueden llover ranas?

Los fuertes remolinos y las corrientes de aire que producen las nubes de lluvia pueden arrastrar consigo infinidad de objetos de los más diversos calibres. Estos son atrapados por la nube, hasta que precipitan a cierta distancia de donde fueron levantados, provocando el asombro de quienes presencian el espectáculo. Hay numerosos casos publicados en revistas científicas de prestigio como el Monthly Weather Review, Nature o Scientific American, de lluvias no sólo de ranas, sino también de sapos, peces, arañas, caracoles mejillones, escarabajos, hormigas sin ala, gusanos. Tampoco faltan las precipitaciones de tierras de colores, lana e incluso cruces, como ocurrió en Sicilia en e año 746. El 30 de julio de 1838, en pleno corazón londinense, los transeúntes se vieron sorprendidos por un avalancha celestial de ranas y renacuajos. En el verano de 1804, en las cercanías de Toulouse, se produjo una lluvia de sapos jóvenes que, según testigos presenciales, caían de una densa nube. El 28...