Cómo preparar una fotografía para imprimir sin que se recorte ni pierda calidad
Más vale una foto impresa que diez mil olvidadas en una carpeta.
Imprimir fotografías sigue teniendo algo que ninguna galería del teléfono puede sustituir: convierte una imagen digital en un objeto que puede guardarse, regalarse, colocarse en un álbum y sobrevivir al cambio de teléfonos, discos duros y servicios en línea.
Pero antes de mandar una fotografía a imprimir conviene revisar algunos detalles. El tamaño del papel, la proporción de la imagen, el recorte y la resolución pueden hacer la diferencia entre una copia bien encuadrada y otra donde desaparece parte de la cabeza de alguien.
El problema más común: la proporción de la fotografía
Una impresión fotográfica de 4 × 6 pulgadas, aproximadamente 10 × 15 centímetros, tiene una relación de aspecto 3:2.
Eso significa que la fotografía digital debe tener una proporción similar si queremos llenar completamente el papel sin dejar bordes.
Si la proporción de la foto es diferente, el laboratorio o el servicio de impresión tendrá que elegir entre dos opciones:
- recortar una parte de la imagen para llenar el papel;
- conservar toda la fotografía y dejar bordes.
Por eso es preferible realizar el recorte nosotros mismos antes de enviar el archivo. Así decidimos exactamente qué parte de la fotografía se conserva.
No todas las cámaras producen fotografías con la misma proporción
Las cámaras digitales, los teléfonos y las aplicaciones pueden producir imágenes en diferentes formatos, como 4:3, 3:2, 16:9 o incluso 1:1.
Una fotografía tomada en 4:3 no coincide exactamente con el formato 4 × 6. Si se imprime sin ajustar, será necesario recortarla ligeramente o aceptar bordes.
Antes de imprimir, busca en tu editor de fotografías la opción Recortar y selecciona la proporción correspondiente al tamaño final.
¿Cuántos píxeles necesito para imprimir una foto?
Para impresiones pequeñas que se observarán de cerca, 300 píxeles por pulgada es una referencia habitual para obtener muy buena calidad.
Estas son algunas dimensiones orientativas:
- 4 × 6 pulgadas: aproximadamente 1200 × 1800 píxeles.
- 5 × 7 pulgadas: aproximadamente 1500 × 2100 píxeles.
- 8 × 10 pulgadas: aproximadamente 2400 × 3000 píxeles.
Esto no significa que una fotografía con menos píxeles sea automáticamente inutilizable. Puede imprimirse, pero cuanto más se amplíe una imagen pequeña, mayor será la posibilidad de que pierda detalle.
Los megapíxeles no lo son todo
Durante muchos años la publicidad hizo parecer que una cámara con más megapíxeles siempre producía mejores fotografías. En realidad, la cantidad de megapíxeles es solamente uno de varios factores.
También influyen el objetivo, el tamaño y calidad del sensor, el enfoque, la iluminación, el procesamiento de la imagen y la compresión del archivo.
Para una impresión pequeña, una fotografía correctamente enfocada y bien expuesta puede verse excelente aunque haya sido tomada con una cámara de resolución relativamente modesta.
Vertical u horizontal: no necesitas girar la foto para imprimirla
En el artículo original de 2010 recomendaba convertir las fotografías verticales a horizontales antes de llevarlas al laboratorio. Ese consejo tenía sentido como precaución frente a algunos sistemas automáticos antiguos, pero hoy no es necesario hacerlo.
Una fotografía vertical debe permanecer vertical si ése es su encuadre correcto.
Lo importante es comprobar la vista previa del servicio de impresión y asegurarse de que el recorte sea el que deseas.
Revisa el recorte antes de enviar la fotografía
Los sistemas modernos de impresión suelen mostrar una vista previa. No la ignores.
Observa especialmente:
- cabezas y rostros cerca de los bordes;
- pies y manos;
- texto dentro de la fotografía;
- personas situadas en los extremos;
- horizontes y elementos importantes de la composición.
Si algo importante queda demasiado cerca del límite del papel, modifica el recorte antes de hacer el pedido.
No edites demasiado la fotografía
Antes de imprimir puedes corregir exposición, contraste, color y encuadre, pero evita exagerar los ajustes.
Una pantalla muy brillante puede engañarnos y hacer que una fotografía parezca más luminosa de lo que realmente será impresa.
También conviene evitar saturación excesiva, filtros muy fuertes y enfoque artificial exagerado.
¿JPEG es adecuado para imprimir fotografías?
Sí. Para la mayoría de las impresiones fotográficas domésticas y de laboratorio, un archivo JPEG de buena calidad es perfectamente adecuado.
No es necesario convertir una fotografía corriente a un formato enorme o sin compresión únicamente para imprimirla.
Lo importante es conservar suficiente resolución y evitar guardar repetidamente el mismo JPEG con compresión fuerte, porque cada nueva compresión puede degradar la imagen.
No envíes una captura de pantalla si tienes la foto original
Siempre que sea posible, utiliza el archivo original de la cámara o del teléfono.
Una fotografía descargada de una red social, enviada muchas veces por mensajería o capturada directamente de la pantalla puede tener mucha menos resolución que el archivo original.
Guarda siempre el archivo original
Antes de recortar, cambiar tamaño o editar una fotografía destinada a impresión, conserva una copia del archivo original.
Una buena práctica consiste en trabajar sobre una copia y dejar intacto el archivo que salió de la cámara o del teléfono.
¿Dónde guardar las fotografías que vas a imprimir?
En 2010 era habitual llevar al laboratorio un CD, DVD, memoria USB o tarjeta SD. Actualmente muchos servicios permiten subir directamente las fotografías desde el teléfono o desde una computadora.
Aun así, sigue siendo útil preparar previamente una carpeta que contenga solamente las imágenes que vas a imprimir.
Esto evita duplicados, fotografías equivocadas y confusiones al seleccionar los archivos.
Haz una copia de seguridad antes de imprimir
La impresión física no sustituye una copia de seguridad digital, y una copia digital tampoco sustituye necesariamente la fotografía impresa.
Lo ideal es conservar las imágenes importantes en más de un lugar: por ejemplo, en una computadora o disco externo y en otro sistema de respaldo independiente.
Escribe información detrás de las fotografías
Muchas fotografías familiares antiguas han sobrevivido durante décadas, pero nadie recuerda quién aparece en ellas, dónde fueron tomadas o en qué año.
Una fotografía impresa adquiere mucho más valor documental si conserva esa información.
Puedes anotar discretamente en la parte posterior:
- fecha aproximada;
- lugar;
- nombres de las personas;
- evento o motivo de la fotografía.
Si escribes directamente sobre la copia, utiliza un instrumento apropiado que no dañe ni marque la superficie fotográfica.
Guarda las copias en álbumes adecuados
Las fotografías impresas duran más si se mantienen protegidas de humedad, luz solar directa, suciedad y manipulación constante.
Un álbum fotográfico o una caja adecuada también hace mucho más probable que las fotografías vuelvan a verse en el futuro.
¿Y qué pasó con Picasa?
La primera versión de este artículo recomendaba Picasa, el programa gratuito de Google para organizar y retocar fotografías.
Google retiró Picasa y dejó de actualizarlo. Las instalaciones antiguas pueden seguir funcionando en algunas computadoras, pero el programa ya no está disponible oficialmente como aplicación actual.
Por eso hoy puedes utilizar prácticamente cualquier editor que permita recortar una fotografía con una proporción específica y exportarla conservando una buena resolución.
Antes de mandar tus fotos a imprimir
Como revisión final:
- conserva el archivo original;
- elige el tamaño de impresión;
- comprueba la proporción;
- realiza tú mismo el recorte;
- verifica que la resolución sea suficiente;
- revisa color, exposición y enfoque;
- comprueba la vista previa del laboratorio;
- envía únicamente las fotografías que realmente quieres imprimir.
La tecnología con la que hacemos fotografías ha cambiado muchísimo desde que se publicó originalmente este artículo en 2010. La recomendación principal, sin embargo, sigue siendo la misma: no dejes que una máquina decida por ti qué parte de tu fotografía debe desaparecer al imprimirla.